La oxidación química in situ (ISCO) basada en ozono es una técnica que utiliza la inyección subsuperficial de ozono para modificar compuestos químicos específicos, reduciendo su toxicidad. El ozono se puede emplear de forma independiente o en combinación con otros peróxidos para establecer un proceso de oxidación avanzada (POA). Un POA se refiere a cualquier proceso que genere el radical hidroxilo. Cuando se usa solo, el ozono reacciona selectivamente con los productos químicos específicos. Por el contrario, el radical hidroxilo carece de especificidad y puede atacar virtualmente todas las moléculas orgánicas.

Ventajas y Desventajas de Usar Ozono
La ISCO basada en ozono ofrece varios beneficios. Permite la inyección de concentraciones más altas de ozono, y el ozono exhibe una mayor estabilidad en la fase gaseosa en comparación con la fase líquida. Además, permite un transporte difusivo mejorado y la obtención de velocidades más altas. Sin embargo, también hay inconvenientes a considerar. Estos incluyen el potencial de una distribución inadecuada de ozono dentro del subsuelo y la distancia limitada desde el punto de inyección sobre la cual se pueden obtener resultados efectivos.
Ventajas del ISCO con Ozono
La utilización de la oxidación química in situ basada en ozono ofrece numerosas ventajas. La inyección de aire por debajo del nivel freático a través de este método resulta en la volatilización de compuestos orgánicos específicos, proporciona oxígeno para bacterias aeróbicas y facilita la mezcla de aguas subterráneas. El ozono, siendo un oxidante potente, convierte directamente varios productos químicos en sustancias menos tóxicas, mejorando así la eficacia del air sparging. Para obtener información detallada y completa sobre el ozono y sus propiedades, consulte el siguiente recurso integral.

Inyección de Aire con Ozono
En numerosos casos de implementación de ISCO, el ozono se inyecta como gas subsuperficial junto con aire. Cuando el ozono se combina con air sparging, necesita difundirse desde el sitio de inyección para alcanzar los contaminantes o ser transportado hacia arriba debido a la flotabilidad. El diseño de un sistema de sparging requiere una comprensión exhaustiva de las características del suelo y la distribución de los contaminantes. Es aconsejable confiar el diseño a especialistas en ingeniería. La implementación de procesos de oxidación avanzada basados en ISCO añade aún más complejidad, ya que la vida útil del radical hidroxilo, una vez formado, se mide en microsegundos.
En consecuencia, el radical hidroxilo formado no puede viajar distancias significativas. En el caso del peróxido de ozono, se sigue un proceso de inyección secuencial en el que primero se inyecta peróxido y luego se introduce ozono en el suelo. Esta inyección secuencial permite que el radical hidroxilo se forme a medida que el ozono se difunde desde el punto de inyección. La concentración de peróxido elegida juega un papel crucial en la maximización de la eficacia y el alcance de un pozo de inyección específico. En muchos casos, el enfoque de bombear y tratar puede ser una opción más adecuada para implementar la oxidación avanzada.



